De la memoria no del texto.

Quieren decir que tenía el nombre de Quijada o Quesada...por conjeturas, verosímiles, se deja entrever que se llamaba Quijana.



domingo, 30 de enero de 2011

La recuperación del Rucio, el robo de la espada.

Salir con bien del lío del robo del asno tras el desaguisado de la primera edición era imposible. Si Cervantes suprimió conscientemente el robo tras el cambio de lugar de algunos pasajes para reestructurar la obra y darle un mayor equilibrio y no pudo -por error o por precipitación- revisar bien todo el texto para que no apareciera ninguna alusión a él, como han sugerido algunos críticos, es lógico que no se metiera en más problemas y el burro no tuviera apenas presencia en el resto de la Primera parte.
Pero, una vez montado el lío, a partir de la segunda edición hubo de explicarse (él solo o con la colaboración del editor) y reintroducir el robo del asno. Con ello, también, hacerlo reaparecer. Y por eso, para no crear más despiste al lector y no llamar más la atención sobre el error, lo hace en pocas líneas pero significativas, tal y como hemos visto el jueves pasado: Sancho recupera su rucio, al que dedica unas emotivas palabras, amén de besos y caricias; Ginés reaparece vestido de gitano, hablando varias lenguas, para darse a la fuga. Lo que queda sin aclarar es cuándo Ginés le robó la espada, tal y como dice don Quijote en la primera edición puesto que en ningún momento, ni en el texto trastocado de la primera edición ni en el corregido de la segunda, se explica.

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