De la memoria no del texto.

Quieren decir que tenía el nombre de Quijada o Quesada...por conjeturas, verosímiles, se deja entrever que se llamaba Quijana.



jueves, 20 de enero de 2011

Las sentencias cervantinas

En eete capítulo destacan tres . Una, que pasa inadvertida, es la afirmación de Sancho, quien, por condición social, sabe que cualquiera puede verse arrastrado a una guerra, porque las guerras reales no se hacen sólo entre caballeros. Don Quijote le dice: "para entrar en batallas semejantes, no se requiere ser armado caballero", a lo que contesta Sancho: "Bien se me alcanza eso". Hay toda una explicación sociológica en esas cinco palabras de expresión lacónica. Una frase llena de muchas cosas.
De otra manera son dos frases pronunciadas aquí por don Quijote y que resumen herencias filosóficas y morales cuya raíz llega a la antigüedad y que deberían hacernos pensar. La primera: Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro. Tales palabras y su explicación, no pueden menos que provocar en Sancho la afirmación de que su amo está más hecho para predicador que para caballero andante. Y de ahí, en unas frases que engarzan con gran naturalidad la una con la otra, proviene la segunda que quiero citar: nunca la lanza embotó la pluma, ni la pluma la lanza. Cervantes, que había sido un gran soldado, aun vive en la admiración del héroe renacentista, esa persona completa que domina por igual la cultura y las artes militares.

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