De la memoria no del texto.

Quieren decir que tenía el nombre de Quijada o Quesada...por conjeturas, verosímiles, se deja entrever que se llamaba Quijana.



miércoles, 5 de enero de 2011

Primeros seis capítulos; Primera salida. Apuntes.

Cervantes elige como protagonista de su obra a un hidalgo de condición social media baja, cuyo prestigio social es mayor que su capacidad económica. Para elegir a este personaje, debió seguir unas pautas irónicas: no era ni por el tiempo, ni por la edad, ni por su economía, ni por su entorno, el hombre más indicado para ejercer oficio tan aventurado y expuesto.
Con todo, el amor a la aventura sí está claro en esta primera salida. Ese gusto por el viaje puede entenderse como un reflejo del anhelo de libertad, por encima de las aburridas costumbres del pueblo. Nos encontramos, de forma insinuada, con el tema fundamental de la obra: la libertad es el mayor bien al que puede aspirar el hombre.
Caracterización
Para seis capítulos son muchos los personajes que aparecen en esta primera salida. De cualquier manera, no todos son de la misma importancia. Una somera clasificación nos daría estos tipos diferentes:
Siluetas
Lo forman el grupo de la venta y el de los mercaderes. Y, por la poca incidencia que tienen en esta primera salida, el ama, la sobrina, el cura, el barbero y el escudero. Los personajes silueta apenas si están definidos por algún rasgo físico o moral; y su aparición siempre es fugaz.
Tipos
Las dos mozas, la Tolosa y la Molinera, representan el carácter de las prostitutas al uso, que frecuentaban las ventas de aquellos tiempos.
El ventero es otro carácter frecuente: zalamero, servicial, socarrón y, sobre todo, ávido del dinero del huésped. Que, en este caso, deje a don Quijote marcharse sin pagar los servicios recibidos, no es sino por evitar males mayores.
Andrés, el muchacho, representa el tipo del aprendiz que es explotado por su rico dueño. Un astuto zagal que no duda en tomarse alguna propiedad del amo, como oculta compensación. Es una especie de pícaro.
Por el contrario, el rico labrador, Juan Haldudo, representa a la clase social acomodada como ganadero y agricultor que negocia siempre con ventaja, incluso hasta la extorsión. En este caso, se toma la justicia por su mano contra Andrés.
El vecino de don Quijote, Pedro Alonso, puede ser el tipo del lugareño cercano, servicial y respetuoso, acostumbrado a las normas del trato social de su época.
Estos personajes están mejor definidos en su manera de ser, bien por la descripción del narrador, bien por su intervención en el asunto, que es más detenida que la de los personajes silueta.
Personajes simbólicos
Don Quijote es el símbolo de una utopía
: el ejercicio de la vida caballeresca, en unos tiempos absolutamente inapropiados. Dentro de esta utopía, el mayor anhelo de don Quijote es realizar la justicia en el mundo:
«Hechas, pues, estas prevenciones, no quiso aguardar más tiempo a poner en efeto su pensamiento, apretándole a ello la falta que él pensaba que hacía en el mundo su tardanza, según los agravios que pensaba deshacer, tuertos que enderezar, sinrazones que emendar, y abusos que mejorar, y deudas que satisfacer». I, 2.
En el episodio de Juan Haldudo, comprobamos los contrarios resultados de este anhelo quijotesco. En la misma línea burlesca, están los casos del arriero atacado y malherido, o del grupo de mercaderes.
Dulcinea es el símbolo del amor idealista.
«Y fue, a lo que se cree, que en un lugar cerca del suyo había una moza labradora de muy buen parecer, de quien él un tiempo anduvo enamorado, aunque, según se entiende, ella jamás lo supo, ni le dio cata dello». I, 2.
Protagonista
Es el mismo don Quijote. El personaje está muy bien retratado. Ya tiene los rasgos básicos que lo van a caracterizar para siempre. Sin embargo, por la brevedad de esta salida primera, nos quedamos sin conocer lo más interesante de él: su auténtico pensamiento, fuera de la locura caballeresca. Y, mejor aún, su grandísima humanidad.

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