De la memoria no del texto.

Quieren decir que tenía el nombre de Quijada o Quesada...por conjeturas, verosímiles, se deja entrever que se llamaba Quijana.



miércoles, 9 de febrero de 2011

Resolviendo

Cervantes debe cerrar las tramas abiertas. Vimos cómo, desde que Dorotea convenciera a don Quijote para abandonar la penitencia en la sierra, el relato deshacía el camino para avanzar hacia su final. No lo olvidemos: tanto esta primera parte como la segunda son novelas de camino, de viaje de ida y vuelta, con todo el simbolismo que ello conlleva.
Pero como se nos había complicado la trama tanto desde las aventuras de la sierra, en algún momento debía ir concluyendo. Lo hemos visto en los capítulos comentados estas semanas: se cierra la historia de amores cruzados y la del cautivo, aunque su cierre trae otras engarzadas que ayudan a continuar el interés del lector y que no decaiga -lo que hubiera sucedido si no nos presentara novedades, aunque cuidando que no tengan mayor extensión que las que van concluyendo.
Porque ésta es una de las funciones de la historia de don Luis y la hija del oidor, por ejemplo: cuando creemos que nada nuevo podemos esperar, sorprendernos para que nuestra atención siga en alto. Habrá más sorpresas de aquí al final del relato.
Sin embargo, el hilo suelto más importante que debía cerrar era la condición de fuera de la ley en la que don Quijote se había situado tras atacar al barbero y liberar a los galeotes.

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